ANEMIA DIETA

Cuando se está presentado un cuadro de anemia hay que tomar en cuenta que se debe seguir una dieta estricta y adecuada no sólo para nivelar los niveles de ácido fólico y hierro de la sangre, sino también para fortalecer al sistema inmunológico en general, lo que coadyuvará a la recuperación.
Para hacerle frente a la anemia es necesario comenzar a prestar atención a una alimentación adecuada, así como a la dieta equilibrada, lo óptimo sería hacer esto sin la presencia de anemia para prevenir, pero una vez que se encuentran presentes los síntomas de anemia se le puede hacer frente, además del tratamiento enviado por el médico, con los alimentos.
Es necesario comer grandes cantidades de alimentos ricos en hierro y de fácil absorción, como las carnes -res, cordero, pollo, pescado, hígado-, huevos, legumbres -como los guisantes y frijoles-, las patatas y el arroz. Conviene señalar que el hierro se absorbe más fácilmente si los suplementos y alimentos ricos en hierro se hace con jugos de cítricos. A continuación te mencionamos los principales alimentos recomendados para tratar no sólo los síntomas de anemia sino también para mejorar de manera sustancial:

• Alholva: También es conocida como fenogreco, sus propiedades ayudan en la formación de la sangre y por ende en el tratamiento de anemia. Se ha usado particularmente en las niñas antes del inicio de su periodo menstrual como manera de prevención, además las semillas de la Alholva han sido un remedio común para tratar a los pacientes que se encuentran cursando un cuadro de anemia.

• Almendras: Son portadoras de una gran cantidad de cobre. El cobre actúa, junto con el hierro y las vitaminas, como un catalizador durante el proceso de síntesis de la hemoglobina. Una receta incluye el remojar unas siete almendras en agua durante dos horas, preparar una pasta con ellas y comer una vez al día por la mañana durante tres meses.

• Carne y Lácteos: Son alimentos ricos en vitamina B. Las carnes tales como el riñón, corazón e hígado así como los productos lácteos son ricos en vitamina B12. Si estás embarazada te informamos que el hígado está prohibido para ti, ya que contiene grandes cantidades de vitamina A, y ésta vitamina en cantidad excesiva puede dañar al feto.

• Espinacas: Son una fuente rica en hierro de la más alta calidad. Luego de su absorción, las espinacas contribuyen a la formación de la hemoglobina y glóbulos rojos, lo que ayuda de manera directa a tratar la anemia.

• Manzanas y Tomates: Las manzanas son frutas ricas en hierro, mientras que los tomates han demostrado ser efectivos para tratar la anemia. Se pueden comer o en bebida en un jugo natural.

• Miel: La miel es partícipe en la construcción de hemoglobina en el cuerpo, gracias al hierro, cobre y manganeso que contiene.

• Remolachas: Han demostrado ser un alimento útil para el tratamiento de la anemia. Un jugo de remolacha contiene no sólo varias vitaminas sino también importantes minerales, como yodo, potasio, calcio, azufre, hierro, cobre, carbohidratos, grasas, proteínas, vitaminas B1, B2, B6, niacina y vitamina P. Es portadora de un alto contenido de hierro, lo que ayuda en la formación de las células rojas de la sangre.

ANEMIA CAUSAS

La anemia no es una enfermedad en sí misma, sino más bien es una condición que se presenta debido a algunos problemas de salud, que dependiendo de tipo presentará diferentes causas. Entre las principales se incluyen:
La pérdida de sangre representa una de las causas más frecuentes de anemia, muchas mujeres padecen un tipo de anemia límite, ya que por lo general su dieta no proporciona un suministro adecuado de nutrientes para reemplazar la sangre que se pierde durante la menstruación. Otra causa común de pérdida de sangre es el sangrado gastrointestinal. Algunos medicamentos, como el ácido acetilsalicílico y anti-inflamatorios también pueden causar sangrado gastrointestinal. Otras condiciones que pueden causar sangrado son: úlceras gástricas, hemofilia, hemorroides y anquilostomas.
Otra causa directa de la presencia de síntomas de anemia es la deficiencia de hierro, la causa más común se da a una ingesta dietética de hierro. El cuerpo requiere de hierro para producir hemoglobina, ésta es la proteína que se encuentra en las células rojas y que se encarga de llevar el oxígeno de los pulmones al resto del cuerpo, es también la que le da el color rojo a la sangre. Otras causas relacionadas con la ingesta dietética tiene que ver con la falta de vitamina B12 y ácido fólico en la dieta diaria.
Otra causa de anemia frecuente es la disminución de la producción de glóbulos rojos, la esperanza de vida de un glóbulo rojo es de unos cuatro meses, y las células rojas de la sangre deben ser sustituidas por otras nuevas, éstas son producidas en la médula ósea. Si la médula ósea se destruye o si sufre una lesión grave ya no es capaz de producir glóbulos rojos, además ciertos fármacos y la radiación pueden destruir a la médula ósea, aunque la causa más común es una reacción autoinmune, esto se produce cuando las células que protegen al cuerpo contra enfermedades atacan a los tejidos propios de la persona.
La anemia es común en personas que se encuentran en medio de un cuadro de enfermedad renal importante porque los riñones secretan una hormona llamada eritropoyetina, que conduce a la producción de las células rojas de la sangre por la médula ósea cuando el cuerpo las necesita. Cuando existe insuficiencia renal, los riñones no son capaces de producir suficiente cantidad de eritropoyetina, ocasionando anemia.
Cuando la destrucción de las células rojas de la sangre se da de manera más rápida que la velocidad de producción también se presenta la anemia. Cabe mencionar que los glóbulos rojos son degradados por el bazo, es decir por el órgano que filtra la sangre, cuando este órgano aumenta por algunas condiciones, como la enfermedad de hígado o lupus, retiene y destruye a los glóbulos rojos lo que lleva como consecuencia la aparición de la anemia.

ANEMIA FERROPENICA

La anemia es una enfermedad de la sangre que se caracteriza por un número reducido de glóbulos rojos en la sangre, los principales síntomas son la fatiga, la tez pálida así como una dificultad pronunciada para respirar cuando se hacen esfuerzos.
La anemia ferropénica es la más común o la que más se presenta en la población, y se debe a una deficiencia en el hierro. El hierro une el pigmento “hemo” a la hemoglobina que se encarga de transportar el oxígeno a las células del cuerpo, elemento esencial para que las células produzcan energía.
Este tipo de anemia es generalmente causada por la pérdida de sangre o bien por la falta aguda o crónica de hierro en la dieta diaria. De una manera menos común se debe a problemas en la misma producción de hemoglobina.
Debido a que los síntomas de anemia pueden deberse a otro problema de salud, un análisis de sangre en el laboratorio debe realizarse para obtener un diagnóstico apropiado, por eso el CSC (conteo sanguíneo completo) es el que comúnmente se receta por el médico.
Para prevenir la anemia en el cuerpo no está de más saber si eres una de las personas en riesgo, aquí cabe señalar que las que están más en riesgo son las mujeres en edad fértil con períodos menstruales muy fuertes, las mujeres embarazadas con embarazos múltiples, los adolescentes, los niños de 6 meses a 4 años, también las personas con un problema de salud que causa la pérdida de sangre en la materia fecal como: úlcera péptica, pólipos benignos de cáncer de colón, colorrecta, entre otros. Algunos vegetarianos, en especial los que no consumen ningún producto de origen animal como los veganos, y los bebés que no son amamantados son otras personas que se encuentran en riesgo de tener anemia ferropénica.
Para evitar la presencia de esta enfermedad, se recomienda el consumo regular de alimentos ricos en hierro. El hierro se encuentra presente en dos formas principales: el hierro hemo, que se localiza en fuentes animales y que es fácilmente metabolizado por el cuerpo. El hierro no hemo, que se encuentra en alimentos de origen vegetal y cuya absorción es más difícil. Generalmente una dieta sana y variada es suficiente para tener una ingesta suficiente de hierro. El hígado de carne o pollo, almejas, ternera, pavo y sardinas representan una importante fuente de hierro hemo. Por su parte, las frutas secas, melaza, granos enteros, legumbres, verduras, nueces y semillas incluyen hierro del tipo no hemo.

ANEMIA TRATAMIENTO

El tratamiento de la anemia depende en gran parte de la gravedad y de la causa de la enfermedad -ya que se trata de una dolencia que puede ser generada por múltiples factores- también se toma en consideración la tolerancia del paciente.
Existen varios tratamientos y son más o menos complementarios, pero aplicados conforme sea apropiado, esto es determinado por el tipo de anemia que se esté tratando, es decir el tratamiento de la anemia se aplica con respecto al origen de la enfermedad. Sin embargo de manera general los tratamientos para la anemia pueden incluir una o varias de las siguientes medidas:

• Vitaminas y Hierro: Se prescriben suplementos vitamínicos adecuados si es que existe una deficiencia de hierro, ácido fólico o vitamina B12, estos son tres elementos esenciales para la producción de los glóbulos rojos de la sangre. Existe un tratamiento que consiste en la ingesta de hierro por medio de la vía oral, entre los medicamentos más conocidos se encuentran el Tardyferron, o el Ferro Sanol, este tratamiento tiene un tiempo inicial de seis meses, pero todo dependerá del grado y tipo de anemia.

• Sangre: Una transfusión sanguínea es recomendable para superar una disminución significativa en la hemoglobina, sin embargo no trata en sí las causas de la anemia. Las transfusiones sanguíneas se usan también para reemplazar las células sanguíneas de la médula ósea, si es que ésta no las estaba produciendo como debería. Si se trata de una anemia aplásica se pueden recibir transfusiones sanguíneas durante muchos años, pero ha de estar supervisado bajo un estricto régimen médico ya que podría causar algunas complicaciones. En algunos casos, cuando se trata de una anemia hemolítica que es causada por la destrucción de las células rojas de la sangre, y cuando se encuentra en una fase un tanto avanzada, se opta por la hospitalización en un entorno especializado, para corregir rápidamente la anemia con transfusiones sanguíneas.

• Tratamiento con eritropoyetina: En algunas circunstancias se hace uso de este tratamiento, para tratar la anemia con eritropoyetina humana recombinante genéticamente, esto se hace para que imite la función de la eritropoyetina natural. La eritropoyetina es la hormona encargada de estimular la proliferación y maduración de las células rojas de la sangre en la médula ósea, su producción es perfectamente adecuada en aquellas condiciones fisiológicas que aseguran un suministro constante de oxígeno a los tejidos.

• Corticoesteroides: Este tratamiento se aplica para la reducción de la reacción de los anticuerpos contra los glóbulos rojos. Se administran corticoesteroides o fármacos inmunosupresores. Si el tratamiento con corticoesteroides no funciona, en ocasiones se opta por la esplenectomía, es decir la eliminación del bazo, ya que el bazo es el órgano donde se presenta la destrucción de las células rojas que la sangre produce.

Finalmente cabe señalar que una buena dieta es por demás importante, ya que ayuda al cuerpo a producir elementos de la sangre, el médico deberá guiarlo en el aspecto de nutrición, o bien canalizarlo con un especialista en la materia.