ANEMIA FERROPENICA

La anemia es una enfermedad de la sangre que se caracteriza por un número reducido de glóbulos rojos en la sangre, los principales síntomas son la fatiga, la tez pálida así como una dificultad pronunciada para respirar cuando se hacen esfuerzos.
La anemia ferropénica es la más común o la que más se presenta en la población, y se debe a una deficiencia en el hierro. El hierro une el pigmento “hemo” a la hemoglobina que se encarga de transportar el oxígeno a las células del cuerpo, elemento esencial para que las células produzcan energía.
Este tipo de anemia es generalmente causada por la pérdida de sangre o bien por la falta aguda o crónica de hierro en la dieta diaria. De una manera menos común se debe a problemas en la misma producción de hemoglobina.
Debido a que los síntomas de anemia pueden deberse a otro problema de salud, un análisis de sangre en el laboratorio debe realizarse para obtener un diagnóstico apropiado, por eso el CSC (conteo sanguíneo completo) es el que comúnmente se receta por el médico.
Para prevenir la anemia en el cuerpo no está de más saber si eres una de las personas en riesgo, aquí cabe señalar que las que están más en riesgo son las mujeres en edad fértil con períodos menstruales muy fuertes, las mujeres embarazadas con embarazos múltiples, los adolescentes, los niños de 6 meses a 4 años, también las personas con un problema de salud que causa la pérdida de sangre en la materia fecal como: úlcera péptica, pólipos benignos de cáncer de colón, colorrecta, entre otros. Algunos vegetarianos, en especial los que no consumen ningún producto de origen animal como los veganos, y los bebés que no son amamantados son otras personas que se encuentran en riesgo de tener anemia ferropénica.
Para evitar la presencia de esta enfermedad, se recomienda el consumo regular de alimentos ricos en hierro. El hierro se encuentra presente en dos formas principales: el hierro hemo, que se localiza en fuentes animales y que es fácilmente metabolizado por el cuerpo. El hierro no hemo, que se encuentra en alimentos de origen vegetal y cuya absorción es más difícil. Generalmente una dieta sana y variada es suficiente para tener una ingesta suficiente de hierro. El hígado de carne o pollo, almejas, ternera, pavo y sardinas representan una importante fuente de hierro hemo. Por su parte, las frutas secas, melaza, granos enteros, legumbres, verduras, nueces y semillas incluyen hierro del tipo no hemo.

ANEMIA HEMOLITICA

La anemia hemolítica es un tipo de anemia que se presenta cuando se desarrolla una hemólisis, es decir, la destrucción prematura de las células rojas de la sangre, que liberan la hemoglobina en el plasma sanguíneo. El tiempo de vida de los glóbulos rojos es de aproximadamente 110 días, se habla de una hemólisis cuando dicho tiempo de vida es de menos de 100 días. La anemia hemolítica se presenta porque la médula no es capaz de compensar la pérdida de los glóbulos rojos en tan poco tiempo, por lo que ante la ausencia de glóbulos rojos la producción de la médula es insuficiente para equiparar a lo que se ha perdido.
La anemia hemolítica puede ser de tipo congénito o adquirida. Los síntomas de anemia en el caso de la anemia hemolítica son los comunes a los diferentes tipos de anemias cualquiera que sea su origen. Son más o menos intensos en función con la velocidad de instalación de la anemia, es decir, si se encuentra en una fase inicial o si se encuentra presente de manera crónica. Los síntomas de anemia se deben principalmente a la falta de oxigenación en los tejidos, y se incluyen: falta de aliento, fatiga, dolores, debilidad muscular, palpitaciones y una constante palidez.
La anemia hemolítica es una enfermedad que debe ser diagnosticada a tiempo, ya que puede ser potencialmente amenazante. En este tipo de anemia los glóbulos rojos que han sido destruidos se acumulan en el bazo, razón por la cual aumenta su volumen. Por eso, ante los síntomas de anemia iniciales, el médico examina el bazo buscando un aumento de volumen. Si el médico observa ictericia -acumulación de pigmentos biliares en la sangre- prescribirá pruebas adicionales.
Para confirmar la hemólisis es necesario hacerlo por medio de los estudios de sangre que son enviados por el médico, generalmente se presenta un aumento en la tasa de suero lacticodeshidrogenasa -LDH- que es la enzima presente en grandes cantidades en las células rojas de la sangre y que es liberada durante su destrucción. Si la tasa de haptoglobina -proteína de transporte de la fracción proteica de la hemoglobina- se reduce, se estima que se presenta una hemólisis ya que es la que se une a la hemoglobina liberada en el plasma. También si existe un aumento de la bilirrubina se puede tratar de una anemia hemolítica, sobretodo si esta se encuentra en una fase severa o crónica.
Una vez que se ha descubierto que se está presentando un cuadro de anemia hemolítica el paciente debe ser remitido a un especialista de manera inmediata. El tratamiento depende de la causa, si se trata de una anemia autoinmune el tratamiento de elección es el que incluye a los corticoesteroides.

ANEMIA MICROCITICA

La anemia microcítica es el tipo de anemia que se caracteriza porque el tamaño de los glóbulos rojos -volumen corpuscular medio- es menor que la estándar, por ejemplo el hierro.
Es decir, se dice que se trata de una anemia microcítica, cuando las células rojas de la sangre son anormalmente pequeñas, fenómeno que se encuentra acompañado por una disminución de la producción de hemoglobina. La hemoglobina es la proteína sintetizada por las células rojas de la sangre -eritroblastos- que está compuesta por una porción de proteína, globina y hierro hemo, que permite el transporte de oxígeno desde los pulmones hacia afuera, es decir hacia los tejidos, asimismo permite el transporte del dióxido de carbono de los pulmones hacia el exterior, lo que es expulsado a través del aliento.
Dentro de los síntomas de anemia del tipo microcítica se encuentran:
• Una pérdida en el sentido del gusto en la lengua.
• La presencia de queilitis angular, es decir, la lesión inflamatoria en la comisura labial, o en un rincón de la boca.
• Uñas quebradizas o con pérdida de su convexidad.
• A veces se presentan trastornos de la deglución -dificultad para tragar-.
Para llegar a determinar un diagnóstico en el que se afirme que se trata de una anemia microcítica, se comienza por buscar una deficiencia real de hierro en el cuerpo. Si esto es positivo, el hierro sérico -cantidad de hierro en la sangre- se reduce, mientras que se da un incremento de la tasa de transferrina, la proteína de la sangre que se combina con el hierro y que se encuentra asociada con el azúcar, que se produce en el hígado y se almacena en la médula ósea, bazo e hígado.
Además los análisis de sangre mostrarán si se trata de una anemia microcítica cuando muestren un bajo recuento de reticulocitos -glóbulos rojos jóvenes- lo que va acompañado de una disminución de la cantidad de hierro.
Hay ocasiones en las que existe una trombocitosis -alta producción de plaquetas- y no necesariamente va acompañada de una deficiencia de hierro, este es el caso cuando el problema está directamente relacionado con la producción de hemoglobina, se trata pues, de una anemia microcítica congénita o adquirida.
El diagnóstico es importante para buscar el mejor tratamiento que se dará con respecto a la causa, cabe señalar que las principales causas de la anemia microcítica son: sangrado crónico -en particular el gastrointestinal-, sangrado uterino, embarazos múltiples. También se da el caso cuando se presenta una anemia normocítica -donde existe un volumen normal de las células rojas de la sangre- que llega a convertirse rápidamente en microcítica, en este caso destaca que el contenido de hierro de la sangre se reduce pero la transferrina no aumenta. Generalmente existe la presencia de un recuento de plaquetas elevado -trombocitosis- así como signos de inflamación.

ANEMIA MACROCITICA

La anemia macrocítica es el tipo de anemia que se caracteriza cuando el tamaño de los glóbulos rojos -volumen corpuscular medio- es mayor que la estándar, por ejemplo la vitamina B12.
La presencia de una anemia macrocítica debe ser determinada de una manera patológica precisa, generalmente se tiene que dar un descubrimiento biológico o clínico, es decir el proceso de diagnóstico es fundamentalmente esencial.
Cabe señalar que la causa más común de macrocitosis es el alcoholismo crónico. A pesar de esto varias son razones las responsables de esta patología, en primer lugar viene de una deficiencia de la vitamina B12 o folato -necesario para la producción y mantenimiento de nuevas células-, lo que también puede presentarse por una anomalía congénita en el metabolismo.
Lo anterior se traduce como un trastorno morfológico en la división celular para la biosíntesis del ADN anormal, lo que explica algunos de los síntomas de anemia macrocítica. El folato se encuentra directamente involucrado en la síntesis de ADN, mientras que la vitamina B12 se encuentra involucrada en el metabolismo del folato.
Otras causas que se consideran para poder diagnosticar efectivamente son:
• Las consecuencias de una hemólisis macrocítica falsa o mieloma múltiple.
• La anemia macrocítica megaloblástica, alcoholismo crónico, el hipotiroidismo y la quimioterapia.
Los síntomas de anemia macrocítica se encuentran relacionados con su grado de importancia y fase de la enfermedad, ya que se trata de una constitución progresista. Como síntomas más importantes se encuentran:
• Ictericia en conjuntiva.
• La presencia de hemorragia es posible, aunque poco frecuente. El síndrome hemorrágico es más común en los casos de deficiencia aguda de folato.
• Signos neurológicos o neuropsiquiátricos pueden ocurrir casi en cualquier anemia, es más frecuente cuando existe una deficiencia de vitamina B12.
• En casos extremos se encuentra la presencia de esclerosis combinado con parestesis simétricas, dolor y rigidez de las extremidades, así como pérdida de equilibrio lo que sucede generalmente en la oscuridad.
• Aunque durante la deficiencia de folato, los trastornos del cerebelo se observan muy raramente si son posibles los trastornos neuropsiquiátricos.
• Cabe señalar que el alcoholismo crónico causa macrocitosis por toxicidad directa de la médula ósea por parte del alcohol y por el deterioro del metabolismo de folato por el hígado. Los brotes de anemia macrocítica pueden presentarse en la intoxicación aguda.
• El hipotiroidismo que se acompaña de una disminución de la mitosis a veces dando lugar a anemia macrocítica.
Para diagnosticar de manera cabal la presencia de anemia macrocítica en el cuerpo, se hacen ensayos de vitaminas, lo que se logra a partir del suero de 2 vitaminas, aunque también se pueden hacer en los eritrocitos folato. En los exámenes se obtendrá como resultado una deficiencia en los niveles de ácido fólico, folato sérico y en los eritrocitos.
Para tratar la anemia macrocítica se usan diferentes medios, entre los que se incluyen la ingesta de la vitamina B12 por vía oral o bien por inyección, el ácido folínico que también se administra ya sea por vía oral o en inyección.